TALLERES

jueves, 23 de agosto de 2007

LEYENDA


Talcahuano: El Salvador del Mundo

Cuando el puerto de Talcahuano aún era un pueblo pequeño, hizo su aparición el Salvador del Mundo.

Era un hombrecito bastante decadente: como de cuarenta años, envuelto en un delgado abrigo plomo, flaco, mustio, como si hubiese decidido bajar de la cruz justo antes de expirar.

Se aparecía justo frente al Liceo de Niñas (la Tecnica, que aún está junto a la plaza Maria Isabel) y con un paso mesurado se dirigia a la elegida del momento.

- Hija mía, tengo una misión impuesta por Dios...

Y claro, a la edad de 13-14 años aún se era bastante inocente.

- ¿Si? ¿Cual seria?

Invocando al Padre, elevaba sus manos al cielo, mientras que con sus ojos devoraba las piernas de la candidata.

- El padre me ha encargado que busque a una niña virgen, de buen corazón, para que juntos procreemos al próximo mecías del mundo...

Nunca se supo a cuantas les contó el cuento, ni cuantas cayeron en el. Lo que mas tarde se supo fue que una partida de padres furiosos le hizo la guardia fuera del Liceo y entre todos se propusieron mandarlo derechito al cielo.

Adonde lo mandaron, nadie supo. Pero ya no se le volvio a ver con su abrigo plomo ni sus ojos de paloma con hambre.

Se dice que se fue a salvar al mundo a otras partes, cada vez mas compenetrado con su misión. De lo que no se salvo fué del olvido, que borra esos días en que el puerto era un retrato en sepia de tiempos mejores.



(Rescate de Leyendas Urbanas)